miércoles, 29 de octubre de 2008

Quote of the day

"The trick is to make sure you don't die waiting for prosperity to come" -Lee Iacocca, creador del Ford Mustang y las Minivans de Chrysler

jueves, 9 de octubre de 2008

The answer to the question


Sensible yet not fragile.
Curious but patient.
Pesimistic by nature but optimistic by conviction.
Perhaps too intense on the inside but measured on the outside.
Too logical but a dreamer when it's worth it.
Stubborn but comprehensive.
Fairly driveless but well guided.
Capable of smiling between tears.
Frightened but active.
Too much of a perfectionist but perseverant.
Dramatic at times but composed.
Firm but tolerant.
Reserved but approachable.
Somewhat lost but determined.
Hard but honest.
Often demotivated but committed.
Perfectly conscient of my flaws but also perfectly aware that they can become virtues.

No, I don't need to be saved.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

lunes, 22 de septiembre de 2008

Divagaciones de media noche

Palabras. Letras, una tras otra, con significados distintos en tanto que se relacionan entre sí. No es lo mismo m que a que r que i que n que ma que ria que na que maria que ana que riana que Mariana. No es la misma María mi prima que María mi hermana que María tu amiga que María la mamá de Carla que María el personaje de aquella película, que a su vez no es la misma ni son que Ana mi amiga o Ana mi sobrina o Ana tu profesora o Mariana yo, Mariana la compañera de Raúl, Mariana la hermanita de Made, Mariana la isla o Mariana la tocaya de la esquina. Las palabras son, pues, una etiqueta para identificar, para relacionar, porque de eso depende todo eso que llamamos “raciocinio”, de las relaciones que hacemos.

Un sistema. Las palabras son un sistema. Un sistema sinérgico, además. Buenas palabras, cuatro palabras, medias palabras, palabras claves, palabras de honor, palabras de matrimonio, palabras de rey, palabras gruesas, palabras mágicas, palabras ociosas, palabras pesadas, palabras picantes, palabras preñadas, palabras al aire, palabras cruzadas, palabras de buena crianza, palabras de la ley, palabras de duelo, palabras de oráculo, palabras de presente, palabras libres, palabras mayores, santas palabras, palabras ahorradas, palabras en la boca, palabras gastadas, la última palabra, todo tipo de palabras. Y podemos hacer tanto con ellas, además. Podemos alzar la palabra, hablar a media palabra, atravesar una palabra, estar bajo palabra, beber palabras, tomar la palabra, comer palabras, correr la palabra, dar la palabra, ser de pocas palabras, dirigir la palabra, faltar la palabra, mantener la palabra, medir por las palabras, no decir palabras, pasar la palabra, quitar la palabra, remojar la palabra, soltar la palabra, tener la palabra, torcer las palabras, tratar mal de palabra, trocar la palabra, vender palabras.

Entonces, de un modo un tanto abstracto, yo, Mariana, esa Mariana que soy yo y que no es nadie más, que soy para mí porque me conozco, porque me percibo diferenciándome del todo y de sus partes no sólo por lo que soy sino por lo que no soy; esa, sin esa palabra, sin ese nombre que para mí es mío y que para ustedes soy yo, pero que en ojos de morfología es sustantivo propio, en los de la sintaxis sujeto o complemento directo o quizás hasta indirecto, en los de un italiano un error por ausencia de una n, y así infinidad de perspectivas; sin esa palabra, acompañada además de un apellido que me diferencia aún más de las tocayas hermanas, compañeras y vecinas de la esquina, ¿sería del todo yo?

Estoy. De que estoy aquí estoy. Lo veo yo, lo siento yo, soberbiamente podría decir que lo sé yo, porque estoy conciente de mi existencia, porque me percibo, porque me concibo. Y además no sólo estoy, sino que también soy. Pero al ser, soy para, soy de, soy con. Todo ello implica relación a. Entonces, ¿“Mariana” es mi primera y más directa relación con el mundo y la realidad que existe fuera de mí? La realidad en donde estás tú y está él y están ellos y estamos todos y a la vez no estamos y a la vez somos y no somos.

Palabras, palabras, palabras. Al final supongo que, para los demás, antes que nada no somos más que palabras en su léxico.

martes, 9 de septiembre de 2008

Blagh


Esta mañana busqué a Papá para ir a Digitel. Fue una odisea llegar al Cubo Negro, pero finalmente logramos estacionar en el CCCT, nos montamos en el ascensor, marcamos el piso 4 y en un dos por tres la señora Eugenia consiguió quien nos atendiera.

No sabía qué iba a hacer él allá, pero mi tarjeta SIM se bloqueó y el "código Puk" (sabrá Dios por qué tiene ese nombre) no servía de nada. Primero, evidentemente, pues había que resolver el rollo de Pa. Él jamás oye el celular, no ha terminado de entender lo que es repicar, ni idea de qué son los mensajes de texto, eso del diccionario para él es una cuestión incomprensible... y fue a comprarse un Blackberry.

Un Blackberry. Sí. Un Blackberry con "cámara, reproductor multimedia, memoria ampliable, marcación por voz, BlackBerry® Maps, navegación con trackball, correo electrónico, mensajes de texto, mensajería instantánea, explorador Web y funciones telefónicas avanzadas". ¿Qué demonios significa "funciones telefónicas avanzadas"? ¿Hay algo más a parte de todo lo que lees en el folletico justo antes de esa frase?

Qué invasión la de los bichos esos que además son carísimos. ¿Quién carrizo puede preferir decir "Un Blackberry por favor" en vez de "Buenas, un pasaje ida y vuelta para Buenos Aires"? O ver 30 películas en el cine, en día normal, con cotufas, refresco y un chocolate, 1.200 chicles, 60 botellas de ron, 1333 tickets de metro, un juego de cauchos para el carro, etc etc etc.

"Siempre conectado, es lo importante", dice el paquetico. Que sirve para comunicar.... Uno está en una reunión y la mitad de la gente está inmersa en su aparatico viendo las fotos que fulanita de tal acaba de poner en Facebook... la otra mitad está riéndose sola de quién sabe qué, con los ojos puestos en la pantallita, hipnotizada, sin darse cuenta de que parecen los propios autistas. ¿Para qué se reunen entonces?

Está de moda. Está de moda y todos lo tienen y si tú no, "no estás en nada". Estar en tu Blackberry parece una ocupación y cada día se añade la frase "BB Pin: blablabla" al nick de alguien. Además, además, ADEMÁS... "es un smartphone". Eh... ¡no! No existe semejante cosa. Un teléfono no puede ser inteligente. Punto.

Total que mientras todo esto pasa por mi cabeza, Papá exclama: "No puedo marcar bien, estas teclas son demasiado pequeñas". La vendedora le habla de las numerosas ventajas de tener un Blackberry y del cambio de vida que mi querido padre, ese señor nacido en los años 30 que no sabe ni en dónde se mete el CD en su computadora, va a tener. Él sigue inmiscuido en la cosa tratando de entender ese rectangulito de 10 x 5, toca algo y dice en voz alta: "¿Desea salir del Asistente de Ayuda?". Me ve, ve a la vendedora y: "No sé, no sé qué es eso, no sé qué hacer. Qué varilla esta cosa".

Yo entiendo que hay gente que cuando no está en la oficina tiene que estarlo y bueno, le resulta muy útil, pero mi sobrino Juanki, por ejemplo, de 15 años, no es una de esas personas. DEFINITIVAMENTE no es una de esas personas. Llegué a casa, chateé con mi hermanita que está viviendo afuera, le echo el cuento y añado la anécdota de Juanki y lo insólito que me parece... y me contesta: "Un ¡¿Blackberry?! ¡¡¡Yo quiero!!!".

Blagh. Ojalá sean como el X-Box y en 2 meses no prendan más.

sábado, 30 de agosto de 2008

Guayabo. Con G mayúscula.

Mi siempre irónico y sarcástico amigo Raul le encomendó a miss know-it-all Alicia escribir un párrafo coherente compuesto por palabras comenzadas con la letra G. Aparente y sorpresivamente, la susodicha pudo más que ella y la dejó por la E. Ambos aclararon con sus ejemplos que se permiten algunas excepciones (conjunciones, preposiciones, etc) y una que otra palabra por ahí. La querida Miss Alice me designó a mí su tarea y he aquí el resultado:

Gustosamente garabatearé ges, aquí en

GUAYABO. CON G MAYÚSCULA.

Con una gama de gestos generosos, gabardas gentiles, galicursilerías y galardones godescos, el guapo galán gallardamente garfeó a la Godible. Gozaron, gallearon, gratificaron y glorificaron, pero gafa ella, guiada gradualmente, malgastó ganas en el gardo garrafal quien, gamberro y gañín, garantizó generar guerras grises, gabarras glaciales y un goteo gélido y galopante gesticulado genuinamente. Resultó en gatuperio y gandujó entonces su garganta gañendo con desgana… ahora garanda sin cesar porque guarda y garapiña garbosamente el pasado. “Ni gamberro ni gañín ni garrafal ni guapo ni galán”, gemía generalmente gritando. “Genial gárgola gallina y garlador que gargaliza jugando al Gárgaro mientras garrochaza”, corrigió luego. Triste historia ésta, porque garramó y garsinó él todo en ella y ella aún garranchada garla para sí queriendo garlear ganando el garlochí del galán.

Ahora, mi querido Tots, has de escribir un párrafo coherente, en el idioma que quieras, cuyas palabras comiencen con la letra... I. Yo sé que puedes.

martes, 26 de agosto de 2008

Mis mesitas de noche

Alicia y su Meme. Ella cree que sabe lo que hay en mi mesa de noche porque ha estado en mi cuarto mil veces, pero comprobé que no es así, así que me nominó post post. Aquí va.

EN LA MESA TENGO...

1. Describe lo que tienes sobre "la mesa". Puede ser la mesa de trabajo, del comedor, la mesa de noche, el tocador. Tú eliges.

No tengo mesa de trabajo, la del comedor está vacía, no tengo tocador... así que serán las de noche.

Sí, "las", son dos.

Me las regaló mi abuela. En la derecha hay:

- Una lámpara. Que pintó Mamá.
- Una cajita. En forma de estrella que me regalaron mis padrinos de promoción y que Alicia copionamente tiene también.
- Un marco. Que dice "Future All Star" y tiene una foto de mi sobrino mayor cuando era chiquito.
- Otro marco. Que me regaló mi amiga Pam cuando fui a visitarla a Guayaquil y que tiene una foto de las dos.
- Mi Ipod (ese que nadie entiende).
- 3 gavetas. La primera está casi vacía (tiene entradas de partidos de fútbol y cine, facturas, cosas así), la segunda tiene todo lo que se suponía pondría en un scrapbook que comencé pero nunca continué por no haber ido a imprimir las fotos y la tercera tiene un montón de cartas de esas que uno necesita leer de vez en cuando.

En la izquierda hay:

- Una lámpara. Idéntica a la otra.
- There's a Light in the Attic de Shel Silverstein. Todo el mundo conoce The Giving Tree, pero hasta ahora sólo conozco a una persona que haya leído los poemarios de Silverstein (fue un gran punto a tu favor). Mi hermana mayor me regaló este libro de cumpleaños cuando pequeña y me aprendí todos los poemas que hay dentro.
- Matilda de Roal Dahl. Otro de mis predilectos cuando era chicuela. Lo leí ciento un veces, vi la película ciento dos y quería ser ella. Los niños le tenían miedo a, qué sé yo, fantasmas, monstruos y la oscuridad... yo a Miss Trunchbull... y quería a una profe como Miss Jennifer Honey.
- 1930´s de Getty Images. Es un libro que cuenta más o menos lo que fueron los años 30 a través de fotos memorables. Es de una colección de 10 (evidentemente cada década desde 1900)... y los quiero todos!
- Un cuadernito. Para escribir o dibujar en las noches de insomnio.
- Un bolígrafo (negro, o azul, o verde, o rojo... da igual! Lo que importa es que escriba). Para poder escribir o dibujar.
- Una teipera. La cosa más característica de mi cuarto, creo, es una pared de como 2,5 x 3 que es un collage. Es como un scrapbook gigante y estaba pegando cosas nuevas, por eso el teipe allí ahora.
- Mi celular nuevo. Que no puedo utilizar. Porque aparentemente algo le pasa al chip.
- Un despertador. Negro y que no funciona.
- Una virgencita. Creo que fue un recuerdo de la primera comunión de alguien y desde entonces, por alguna razón, está allí.
- Una cajita de madera. Que me regaló Papá en mi último cumpleaños. Dentro están la memoria de la cámara que hace meses llevé a arreglar, un arete viudo, una pareja de aretes y unos botones.
- 3 gavetas. La primera tiene un montón de cachivaches que no vale la pena ni nombrar. La segunda tiene cosas que tengo que pegar en el collage y aún no lo he hecho, un álbum de fotos y numerosos papeles. En la tercera están los "papeles importantes" como resultados de exámenes médicos, comprobantes de depósitos, ese tipo de cosas y mis dos férulas (la de la mano derecha y la de la mano izquierda. Me salvan cada vez que tengo un esguince).

Más nada.